Ucrania informó este sábado sobre ataques aéreos rusos durante la noche que dejaron al menos una persona fallecida y 27 heridas, justo antes de la continuación de las conversaciones trilaterales en Abu Dabi entre representantes ucranianos, rusos y estadounidenses, destinadas a avanzar en una posible solución al conflicto.
El canciller ucraniano expresó su rechazo ante estos bombardeos, calificándolos como un acto de terror que ocurrió mientras las delegaciones se reunían para intentar impulsar el proceso de paz liderado por Estados Unidos. Señaló que los misiles no solo impactan a la población civil, sino que también afectan las negociaciones en curso.
Las negociaciones, que se reanudaron este sábado, buscan establecer las condiciones para poner fin a casi cuatro años de enfrentamientos, aunque la disputa sobre el control territorial del Donbás sigue siendo un punto de gran dificultad. Por su parte, el Kremlin reafirmó su demanda de que Ucrania retire sus tropas de las zonas industriales y mineras del este del país, actualmente mayormente bajo control ruso.
El jefe de la delegación ucraniana indicó que las conversaciones iniciales se centraron en definir los parámetros para finalizar la guerra y continuar avanzando hacia una paz justa y duradera. Estas mesas de diálogo representan las primeras negociaciones directas conocidas entre Moscú y Kiev sobre la propuesta estadounidense para resolver el conflicto, que desde 2022 ha causado decenas de miles de víctimas.
La representación rusa está encabezada por el general Igor Kostiukov, líder de los servicios de inteligencia militar, mientras que Estados Unidos participa con enviados como Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del expresidente Donald Trump. El presidente ucraniano consideró prematuro emitir un juicio sobre los resultados tras la primera jornada de diálogo.
En el terreno, la situación para Ucrania es compleja. La red energética ha sufrido graves ataques que provocaron cortes masivos de electricidad y calefacción en medio de temperaturas bajo cero, afectando especialmente a Kiev. Los bombardeos nocturnos causaron víctimas y dejaron a miles de viviendas sin servicios básicos, según informó el alcalde de la capital.
En el frente de combate, las fuerzas ucranianas han experimentado retrocesos frente a un adversario con superioridad numérica y armamentística, mientras dependen del apoyo económico y militar occidental. Desde Moscú, se insistió en que la retirada ucraniana del Donbás es una condición clave para cualquier acuerdo duradero, subrayando que sin resolver esta cuestión territorial no es viable esperar un pacto a largo plazo.
Previo a las reuniones en Abu Dabi, se registraron encuentros entre los líderes y enviados en Davos y Moscú, pero estas negociaciones directas no incluyen a representantes europeos, quienes temen que Washington pueda presionar a Ucrania para aceptar términos percibidos como demasiado favorables a Rusia. Rusia, por su parte, ha criticado la participación europea en el proceso.
Durante el Foro Económico Mundial en Davos, el presidente ucraniano pronunció un discurso crítico hacia sus principales aliados, señalando una Europa dividida y con falta de voluntad política para enfrentar a Rusia. En ese contexto, mantuvo una breve reunión con Donald Trump, tras la cual anunciaron un acuerdo preliminar sobre garantías de seguridad para Ucrania, que requiere ser ratificado por ambos líderes y sus respectivos parlamentos

