Una vez más, la quebrada Tijini se vio afectada por una mazamorra que causó preocupación entre los residentes del barrio Urkupiña, ubicado en el macrodistrito Periférica, al noreste de La Paz. Este fenómeno, provocado por las intensas lluvias, provocó el descenso de lodo y piedras desde las partes altas de la zona, impactando al menos dos viviendas y dañando algunas pertenencias.
Los vecinos expresaron su frustración ante la recurrencia de este problema, señalando que no es un hecho aislado, sino que se repite cada año. Además, solicitaron a las autoridades municipales que realicen una supervisión exhaustiva en las áreas superiores de donde proviene el material que causa estos deslizamientos.
En respuesta, la Alcaldía de La Paz movilizó equipos especializados y maquinaria pesada para retirar el material acumulado y limpiar las vías afectadas. Las labores se extendieron hasta la medianoche con el objetivo de restablecer la normalidad en la zona.
El director de Emergencias Municipales, Vladimir Vargas, informó que la lluvia intensa provocó la erosión del talud, lo que derivó en la caída del material por una vía cercana. Destacó que, aunque se registraron daños, la situación no reviste gravedad y no afectó a un gran número de viviendas.
Para abordar la contingencia, la municipalidad desplegó personal de la Secretaría Municipal de Resiliencia y Gestión de Vulnerabilidades, la Subalcaldía Periférica y la Secretaría Municipal de Infraestructura Pública, quienes coordinaron las tareas de limpieza y recuperación del área afectada

