Ricardo Centurión reapareció con una reflexión profunda y autocrítica tras su reciente desvinculación de Oriente Petrolero. A sus 33 años, el delantero argentino repasó los momentos clave de su trayectoria, destacando su paso por el fútbol boliviano como un punto de inflexión tanto en lo profesional como en lo personal.
El atacante explicó que su incorporación al club verdolaga no fue una decisión tomada al azar, sino una elección meditada con el objetivo de recuperar continuidad y estabilidad en su carrera. Centurión destacó que, tras convertirse en padre, su perspectiva cambió considerablemente, lo que lo impulsó a dar un nuevo enfoque a su vida deportiva.
Durante su estadía en Oriente Petrolero, el futbolista disputó 31 encuentros oficiales, anotando 9 goles y brindando 4 asistencias, acumulando un total de 1.755 minutos en cancha. Estos números reflejan su impacto y relevancia dentro del equipo a lo largo de la temporada.
Más allá de los resultados en el campo, Centurión reconoció que la experiencia en Bolivia le permitió ampliar su visión sobre la vida y el fútbol. Afirmó que después de los 30 años comenzó a valorar consejos que antes desestimaba y a adoptar una actitud más madura y consciente, sin castigarse por errores pasados.
Este ciclo concluido en Oriente Petrolero representa para el jugador una etapa significativa que le permitió reencontrarse con el profesionalismo y desarrollar una versión más reflexiva de sí mismo, marcando un antes y un después en su carrera deportiva

