Este domingo, Caracas mostró un ritmo inusualmente lento, con calles desiertas y escaso movimiento vehicular, además de comercios con largas filas de clientes, en medio de un ambiente tenso tras recientes eventos violentos en la capital y zonas cercanas. La jornada transcurrió con una calma aparente y una presencia policial reducida, mientras la mayoría de los negocios abiertos se limitaban a supermercados y farmacias.

Para evitar aglomeraciones, los establecimientos implementaron controles de acceso, permitiendo la entrada solo a pequeños grupos de personas, lo que generó filas ordenadas en las afueras. En la zona oeste de la ciudad, donde se localizan el Palacio de Miraflores y las principales oficinas gubernamentales, la circulación peatonal fue escasa.

En este sector, que fue escenario de explosiones durante incursiones aéreas recientes, grupos civiles armados, conocidos como ‘colectivos’, vigilaban las calles y algunos comercios privados, portando armas largas y cubriendo sus rostros. Por su parte, el este de Caracas también registró poca afluencia de personas y una casi inexistente presencia policial, manteniendo un ambiente de quietud en toda la ciudad

administrator

Related Articles

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recibe noticias en WhatsApp