Aunque la fecha oficial para el inicio del torneo aún no ha sido establecida, el club ya se prepara para comenzar con una serie de evaluaciones médicas exhaustivas. Estas pruebas incluyen la revisión del historial clínico de cada jugador, un examen físico general y estudios especializados en cardiología y ortopedia. Además, se realizarán análisis de laboratorio que abarcan pruebas de sangre, orina y controles antidopaje.
En cuanto al aspecto físico, el equipo será sometido a pruebas de rendimiento que evaluarán parámetros como la fuerza, resistencia, velocidad, agilidad y flexibilidad. Los entrenadores hacen especial énfasis en el control del peso corporal y la medición de pliegues cutáneos, aspectos que cobran mayor relevancia tras el receso y las festividades de fin de año, periodo que coincide con las vacaciones.
Paralelamente, el cuerpo técnico tiene previsto iniciar de inmediato un trabajo nutricional con los jugadores que aún mantienen contrato vigente. La dieta estará enfocada en priorizar los carbohidratos como principal fuente de energía, complementados con proteínas magras y grasas saludables, con el fin de potenciar el rendimiento desde el comienzo de la pretemporada.
Las evaluaciones físicas desempeñan un papel fundamental en el fútbol profesional, ya que permiten conocer el estado funcional y la capacidad física de cada deportista, establecer recomendaciones personalizadas y, sobre todo, prevenir lesiones durante la temporada.
Un aspecto que se busca fortalecer en esta nueva gestión es la incorporación del psicólogo deportivo, una figura que volverá a tener protagonismo en el primer equipo. Durante un periodo anterior, el cuerpo técnico interino decidió prescindir de este profesional, considerándolo no prioritario, una decisión que hoy se reconoce como un error y una falta de comprensión sobre la importancia del apoyo psicológico en el deporte. El objetivo actual es mejorar el rendimiento de los jugadores mediante el manejo del estrés, la carga mental y la integración del grupo, especialmente de los nuevos refuerzos.
Actualmente, uno de los principales desafíos que enfrenta el club es la falta de un campo de entrenamiento adecuado para llevar adelante la pretemporada. En los últimos meses se evidenció un notable descuido del único escenario disponible, afectando un aspecto clave para la preparación del plantel.
Frente a esta situación, la dirigencia ha comenzado a explorar alternativas para realizar las prácticas. Entre las opciones consideradas se encuentran la cancha de Villa Bertha, la cancha de la Gobernación y otros espacios que podrían funcionar como soluciones temporales, mientras se avanza con el proyecto de recuperación de la cancha San Antonio, ubicada en el barrio El Trompillo

