El presidente Rodrigo Paz Pereira decidió celebrar el Año Nuevo en la casa campestre El Picacho, acompañado por su padre, el expresidente Jaime Paz Zamora, y familiares cercanos. Esta estadía en Tarija no significa un abandono de sus responsabilidades gubernamentales, según informaron fuentes cercanas al mandatario, especialmente en un contexto de protestas contra el Decreto Supremo 5503, emitido a mediados de diciembre.
Desde su residencia en Tarija, el jefe de Estado permanece atento a la organización del diálogo nacional convocado para el 5 de enero en la Casa Grande del Pueblo. Este encuentro tiene como propósito establecer una comunicación directa con diversos sectores sociales y productivos, sin intermediarios, para abordar sus inquietudes y explicar con claridad los objetivos y justificaciones del mencionado decreto.
La vocera presidencial, Carla Faval, destacó que el Gobierno busca un diálogo abierto y transparente, evitando ambigüedades, con la intención de fortalecer la democracia y recuperar la confianza ciudadana. En días previos, durante la Navidad, Paz Pereira también compartió momentos en El Picacho junto a su familia, donde coincidió con el expresidente Paz Zamora en que la esperanza es fundamental para el progreso del país

