Ramiro Vaca atravesó un año complicado en su carrera deportiva. El mediocampista comenzó el 2025 destacándose con Bolívar, especialmente en la Copa Libertadores, mostrando un rendimiento notable. Sin embargo, su progreso se vio truncado tras un resultado positivo en un control antidopaje durante el encuentro frente a Sporting Cristal, situación que derivó en una suspensión de ocho meses impuesta por la Comisión Disciplinaria de la Conmebol.
El futbolista describió este período como uno de los más difíciles de su vida, aunque también reconoció que le dejó valiosas enseñanzas. Según sus propias palabras, el inicio del año fue prometedor, pero rápidamente se transformó en un desafío personal significativo. Durante la sanción, enfrentó situaciones inesperadas que pusieron a prueba su fortaleza, pero también valoró los pequeños momentos que se convirtieron en grandes lecciones de vida.
Luego de agotar todas las instancias para defender su inocencia, la suspensión concluirá el 12 de enero, fecha en la que podrá retomar oficialmente los entrenamientos. Vaca manifestó optimismo y renovadas energías para afrontar el futuro, destacando que incluso en las circunstancias más adversas siempre existe algo por agradecer y aprender.
El mediocampista también manifestó su deseo de reincorporarse a la selección nacional para los partidos amistosos programados en enero contra Panamá, México y República Dominicana. Próximamente se unirá a la pretemporada con Bolívar, club con el que mantiene contrato vigente, con la firme intención de recuperar su nivel competitivo y continuar contribuyendo tanto a su equipo como al combinado nacional

