El Gobierno, representado por el viceministro de Coordinación de la Gestión Pública, Julio Linares, reafirmó su disposición para establecer un diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB), enfatizando la necesidad de escuchar planteamientos fundamentados provenientes de sus bases respecto al Decreto Supremo 5503, en lugar de recibir únicamente críticas y demandas de abrogación.
Linares expresó su esperanza de que el espíritu de unidad y paz propio de estas fechas motive a la dirigencia sindical a reflexionar y aceptar la convocatoria para reunirse, inicialmente programada para el lunes. En encuentros previos entre el Ejecutivo y la COB, no se lograron avances concretos, ya que, según el viceministro, los dirigentes se limitaron a solicitar la derogación del decreto, calificándolo de perjudicial y acusando al Gobierno de favorecer a grandes empresas a costa de los recursos naturales.
El viceministro criticó que estas posturas carecen de argumentos sólidos y solo contribuyen a desinformar a los afiliados. Subrayó que el uso de calificativos y frases sin sustento no aporta a una solución y que es imprescindible entablar un debate basado en fundamentos claros.
Además, Linares señaló que algunos líderes sindicales parecen fomentar los conflictos como una forma de mantener su influencia, vinculándolos con prácticas de cooptación y prebendalismo propias de regímenes anteriores, lo que, según él, afecta la correcta información de las bases.
Por otra parte, desde la Vocería del Gobierno se informó que las invitaciones para el diálogo fueron enviadas a diversos sectores sociales, incluida la COB, con una reunión prevista para el 5 de enero en la Casa Grande del Pueblo. Sin embargo, el ejecutivo de la COB, Mario Argollo, manifestó que no ha recibido la invitación formal y criticó la falta de coordinación, señalando que solo se enteraron de la convocatoria a través de medios de comunicación y redes sociales

