Una oleada de emoción recorrió a miles de habitantes de Santa Cruz mientras esperaban en la carretera que conecta el centro de la ciudad con el aeropuerto internacional Viru Viru. La ansiedad crecía con cada minuto, sus miradas se dirigían al cielo en busca de un avión muy esperado: el que traía de regreso a Luis Fernando Camacho, gobernador de la región, tras más de dos años en prisión.
Camacho salió del penal de máxima seguridad de San Pedro de Chonchocoro portando con orgullo la bandera y la banda que simbolizan su autoridad. Su liberación marcó el fin de un periodo de encarcelamiento preventivo que duró dos años y ocho meses, un capítulo que dejó profundas heridas en Santa Cruz, especialmente por su condición de bastión opositor. Las recientes elecciones, con su resultado en segunda vuelta, cerraron el paso al Movimiento al Socialismo (MAS), consolidando un cambio político en la región.
Al pisar tierra cruceña, Camacho se arrodilló y besó el suelo en señal de gratitud y compromiso con su pueblo, reafirmando su promesa de no rendirse ni ceder ante presiones políticas. Su reencuentro con la familia fue emotivo y, en el aeropuerto, recibió el bastón de mando que simboliza la recuperación formal de su cargo como gobernador. En las calles, una multitud se congregó para acompañar su regreso con una caravana que evocaba las luchas políticas de años anteriores, renovando la esperanza de un nuevo rumbo para Bolivia.
En contraste, septiembre trajo también una despedida que conmovió a la comunidad. La muerte del exalcalde Percy Fernández, una figura emblemática para Santa Cruz, sacudió a la ciudad y al departamento. Su fallecimiento, ocurrido al inicio del mes, silenció las celebraciones que se esperaban y provocó un profundo sentimiento de pérdida.
Fernández, de 86 años, se había retirado de la vida pública en 2020, tras una trayectoria dedicada al servicio de Santa Cruz desde diversos roles, incluyendo presidente del Comité Cívico, senador y alcalde. Su legado como líder visionario y comprometido con el desarrollo de la ciudad fue destacado por autoridades y ciudadanos por igual.
El homenaje final a Percy Fernández congregó a personas de distintos ámbitos, quienes reconocieron su dedicación incansable y su amor por la comunidad. El gobernador Camacho resaltó su labor como ingeniero y líder municipal, mientras que la exalcaldesa Angélica Sosa recordó su sabiduría, humildad y profundo cariño por los vecinos.
Así, septiembre se convirtió en un mes de contrastes para Santa Cruz: la celebración del regreso de un líder político y la emotiva despedida de un servidor público que dejó una huella imborrable en la región. Ambos acontecimientos reflejan la compleja historia y las esperanzas que atraviesan a esta importante región del país

