Mario Cossío, candidato a la gobernación por la agrupación Camino Democrático al Cambio (CDC), plantea como prioridad la recuperación de la autonomía departamental en Bolivia, considerando este paso fundamental para avanzar hacia un sistema federalista en el país. Con una trayectoria política que incluye haber sido el primer gobernador electo de Tarija en 2010, Cossío regresa a la contienda electoral con un enfoque centrado en la descentralización del poder político y económico.
El exgobernador sostiene que la autonomía departamental no logró consolidarse plenamente, quedando interrumpida y sin aplicación efectiva. Según su perspectiva, el proceso autonómico fue detenido por las políticas centralistas del Movimiento al Socialismo y la complicidad de ciertos actores locales, lo que impidió su desarrollo. En caso de resultar electo, se compromete a trabajar intensamente para restablecer la autonomía dentro de los límites que establece la legislación vigente, considerando esta medida como la base para iniciar un debate más amplio sobre la implementación del federalismo.
En consonancia con el presidente Rodrigo Paz Pereira, quien promueve el modelo 50/50 para fortalecer la descentralización administrativa y económica, Cossío enfatiza la necesidad de redefinir la organización del Estado y el papel que deben desempeñar las regiones. Para él, la autonomía es un instrumento indispensable que no ha sido desplegado en la magnitud prevista originalmente.
El candidato considera que la propuesta del 50/50 puede reactivar un diálogo postergado sobre la autonomía y abrir el camino hacia un modelo federal, que permita una distribución más equitativa del poder y los recursos estatales. Además, justifica su retorno a la política departamental argumentando que Tarija ha sido históricamente marginada, a pesar de su contribución significativa al desarrollo nacional a través de la explotación del gas natural.
Cossío lamenta la situación actual del departamento, que a su juicio ha sido explotado y posteriormente dejado en condiciones de pobreza, un patrón que identifica en otras regiones del país. Su propuesta busca revertir esta realidad, apostando por una gestión que fortalezca la autonomía y promueva un desarrollo más justo y equilibrado

