El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, destacó que el Decreto Supremo 5503 representa el comienzo de una nueva etapa para el país, orientada a un cambio profundo en la gestión económica y pública. A diez días de su implementación, esta normativa impulsa reformas destinadas a optimizar el gasto estatal y simplificar los procesos administrativos.
Entre las principales medidas se encuentran la eliminación de subsidios a los combustibles, la instauración del Régimen Especial de Inversiones, la reprogramación de créditos, la racionalización del gasto público y la promoción de exportaciones agropecuarias. Estas acciones buscan corregir distorsiones en el mercado, especialmente en el sistema de precios de los combustibles, que han contribuido al contrabando y afectado la economía nacional.
Espinoza enfatizó que los subsidios mal diseñados no constituyen una política social efectiva, sino que generan un uso regresivo de los recursos públicos. En cambio, la equidad se construye mediante ingresos protegidos y servicios eficientes, no con precios artificialmente bajos. Durante un periodo de transición, se implementarán mecanismos para proteger a los consumidores, garantizando una adaptación gradual a los nuevos precios.
Además, el decreto incluye medidas sociales que complementan la estabilización financiera y monetaria, como el aumento de la Renta Dignidad, el fortalecimiento del Bono Juancito Pinto y la creación de transferencias focalizadas para los sectores más vulnerables. Estas iniciativas buscan mitigar el impacto social de los ajustes económicos.
El ministro subrayó que el país que se proyecta con estas reformas es uno que retoma la planificación con flexibilidad, regula con sentido común y protege sin generar asfixia económica. Se trata de un modelo que habilita el crecimiento y fomenta la confianza a través de políticas centradas en las personas, transformando la economía en una herramienta para el desarrollo sostenible y el bienestar social

