El 2025, año en el que el club Bolívar celebraba su centenario, concluyó con resultados deportivos muy por debajo de las expectativas generadas. A pesar de la ambiciosa meta planteada por la dirigencia de obtener un título internacional, el equipo no logró cumplir con los objetivos propuestos, dejando a sus seguidores con un sabor amargo.
Bajo la presidencia de Marcelo Claure, se realizó una inversión significativa para conformar una plantilla considerada la más valiosa y experimentada del fútbol nacional. Sin embargo, en la Copa Libertadores, el conjunto no pudo avanzar más allá de la fase de grupos, finalizando en la tercera posición de su grupo y accediendo únicamente a la Copa Sudamericana como consuelo.
En la Copa Sudamericana, el equipo mostró un mejor rendimiento, alcanzando los cuartos de final, donde fue eliminado tras enfrentar a Atlético Mineiro. Esta derrota evidenció las dificultades que enfrentó el plantel en instancias decisivas, marcando otro revés importante en la temporada.
En el ámbito local, Bolívar tampoco logró conquistar ninguno de los títulos en disputa. Aunque aseguró su clasificación directa a la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026 y mejoró su rendimiento en la parte final del torneo, no pudo superar a Always Ready en la lucha por el campeonato. La presión de contar con un equipo de alto perfil y una inversión superior a la de sus competidores hizo que cada derrota se sintiera con mayor impacto.
El desenlace más doloroso llegó en la final de la Copa Bolivia, donde tras un triunfo inicial por 2-0 en condición de visitante, el equipo fue superado en el partido de vuelta en La Paz, cayendo por 4-1 y perdiendo así la oportunidad de cerrar el año centenario con un título. Este resultado dejó una profunda sensación de frustración en la institución y en su afición, que esperaba celebrar un aniversario histórico con logros deportivos significativos

