En un operativo realizado en la frontera de Pisiga, el Grupo de Inteligencia y Operaciones Especiales (GIOE) de Oruro logró desarticular una red dedicada al transporte internacional de drogas, infligiendo un impacto económico superior a los 170 mil dólares al narcotráfico. Durante la intervención, se incautaron 64,65 kilogramos de cocaína, 159 frascos del anestésico veterinario Ketalab y se confiscó un tractocamión con matrícula chilena, presuntamente utilizado para el traslado de la droga fuera del país.
Las autoridades del Ministerio de Gobierno y el Viceministerio de Defensa Social destacaron que este operativo representa un avance significativo en la recuperación del control estatal en áreas fronterizas que históricamente han sido vulnerables a actividades delictivas organizadas.
El procedimiento comenzó a las 2:00 de la madrugada del 9 de diciembre, cuando una patrulla del GIOE detuvo un camión Volvo con placa JF-ZW-52, conducido por un ciudadano boliviano. Durante la inspección, se descubrió un compartimento oculto en el vehículo que contenía paquetes sospechosos, por lo que se procedió a entregar el caso al Ministerio Público siguiendo protocolos de transparencia y coordinación interinstitucional.
Con la presencia de un fiscal, a las 6:45 se abrió el compartimento, extrayendo 50 paquetes tipo ladrillo, cuatro cajas rectangulares y cinco ovoides que en conjunto sumaron un total de 64,65 kilos de cocaína. Además, se decomisaron 159 frascos de Ketalab, un anestésico veterinario utilizado por redes criminales para actividades ilícitas.
Junto con las sustancias, se incautó el tractocamión y un teléfono celular que será analizado para determinar posibles vínculos con organizaciones transnacionales del narcotráfico.
El impacto económico calculado por las autoridades asciende a 170.105 dólares en el mercado nacional y 208.895 dólares en valor de frontera. Desde el Viceministerio resaltaron que esta acción no solo afecta la logística de las redes criminales, sino que también evidencia la recuperación del control y la decisión estatal para enfrentar con firmeza el tráfico ilícito.
El Ministerio de Gobierno subrayó que operativos de esta naturaleza no se realizaban con regularidad en años anteriores, momento en que el narcotráfico se habría beneficiado de la falta de institucionalidad, corrupción y ausencia de controles efectivos en las zonas fronterizas

