Tras no lograr desvirtuar los indicios de riesgo de fuga y posibles obstrucciones al proceso, la exdiputada del MAS, Lidia Patty Mullisaca, fue trasladada al Centro de Orientación Femenina de Obrajes para cumplir una detención preventiva de cuatro meses. Esta medida se mantiene mientras se desarrolla la investigación relacionada con uno de los tres casos que se le imputan en el marco del desfalco vinculado al Fondo Indígena.
Según declaraciones oficiales, además del proceso que motivó su encarcelamiento, Patty ha sido informada sobre la apertura de una segunda investigación y se está evaluando un tercer caso relacionado con unas huertas. Desde el inicio, las autoridades sostienen que la exdiputada habría incurrido en malversación, causando un perjuicio económico al Estado que asciende a aproximadamente tres millones de bolivianos.
Por su parte, el abogado defensor de Patty, Richard Cerda, señaló que aunque en la audiencia cautelar se mencionó la existencia de un segundo proceso, hasta el momento no han recibido notificación formal sobre el inicio de nuevas investigaciones. El jurista añadió que su representada cuenta con los descargos pertinentes y que han presentado una apelación contra la medida de detención preventiva.
El fiscal encargado del caso, Miguel Cardozo, confirmó que la primera denuncia contra la exdiputada fue presentada en octubre por el Fondo de Desarrollo Indígena (FDI), entidad que reemplazó al Fondo Indígena tras su intervención en 2015. El caso continúa bajo investigación para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades

