Luis Alberto Arias Botello, un entrenador que ha dejado huella en el baloncesto boliviano, emprendió su camino desde Bolivia hacia Londres con el objetivo de perfeccionar su inglés y terminó liderando equipos de básquetbol en Valencia, España. Su trayectoria incluye la dirección de todas las selecciones menores de Santa Cruz, con un impresionante récord de 14 títulos ganados en 15 finales disputadas.
Arias destaca que el sostén fundamental del básquetbol en Bolivia son los padres de familia. Aunque las autoridades proporcionan infraestructura, son los familiares quienes asumen la responsabilidad económica durante todo el año, cubriendo desde uniformes hasta viajes de los jugadores.
Su pasión por el básquetbol comenzó en el colegio, impulsada por su profesor de Educación Física, y continuó en selecciones estudiantiles y mayores. Al llegar a Santa Cruz para estudiar Idiomas en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, también formó parte del equipo universitario en la categoría Primera de Honor. Gracias a su desempeño académico, obtuvo una beca para estudiar en Londres, donde obtuvo un título en Inglés Avanzado.
En Inglaterra, su carrera deportiva se vio afectada por una lesión en la rodilla a los 22 años, lo que lo llevó a explorar la formación como entrenador. Comenzó realizando cursos con la Federación Inglesa de Básquetbol y obtuvo su primer nivel como entrenador FIBA, además de acumular experiencia como asistente en equipos europeos, participando en torneos en Francia, Holanda y otros países.
Su llegada a España se dio gracias a una oportunidad en el Club Moisen de Valencia, donde trabajó seis años como entrenador a tiempo completo. Durante ese periodo, logró importantes resultados, incluyendo la participación en la Copa Nacional de España y torneos juveniles destacados. En el club no solo fue el único boliviano inicialmente, sino que también incorporó a otros exseleccionados nacionales para colaborar con él.
Tras una etapa en España, retornó a Bolivia con la intención de abrir un instituto de inglés en San Borja, pero enfrentó dificultades legales y administrativas que lo llevaron a trasladarse a Santa Cruz. Allí trabajó varios años en colegios internacionales y retomó su labor en el básquetbol como entrenador en la escuela ORCA, donde logró aumentar la matrícula y mejorar el rendimiento deportivo.
Posteriormente, dirigió el equipo de la Universidad Gabriel René Moreno en la Libobásquet, alcanzando semifinales, y fue llamado a liderar las selecciones cruceñas en todas las categorías desde U12 hasta U25, obteniendo un récord casi perfecto en finales departamentales.
En cuanto al desarrollo del básquetbol en Bolivia, Arias señala que Santa Cruz destaca en la rama masculina debido a la estatura de sus jugadores, mientras que en el femenino, Cochabamba ha dominado en categorías mayores, aunque Santa Cruz lidera en menores. Explica que la migración de jugadoras a otros departamentos responde a mejores condiciones económicas y apoyo institucional que no se encuentran en Santa Cruz.
El entrenador subraya que en departamentos como Potosí y Oruro se invierte más en el básquetbol, lo que se refleja en la asistencia masiva a los partidos y en el pago a los jugadores, aspectos que no se replican en Santa Cruz, donde la afluencia de público es menor a pesar de precios de entrada más bajos.
Arias también comenta sobre los sacrificios personales que implica su profesión, como la ausencia en momentos familiares importantes debido a los viajes constantes que exige la competencia de alto nivel. Sin embargo, destaca que la pasión por el deporte transforma el trabajo en una vocación que no siente como una carga.
Respecto a la formación de jugadores, resalta la complejidad de trabajar con niños, que requiere paciencia y enseñanza detallada de técnicas y tácticas, así como la importancia de inculcar responsabilidad en los adultos para mantener un compromiso serio con los entrenamientos.
El aspecto psicológico es otro factor fundamental en su enfoque, ya que la capacidad para tomar decisiones bajo presión es vital tanto en la cancha como en la vida cotidiana de los deportistas.
En términos de apoyo institucional, reconoce que aunque existen facilidades en infraestructura y algunos apoyos para selecciones, la base económica y logística recae en gran medida en los padres de familia. Incluso en competencias internacionales, la falta de recursos afecta la calidad de la participación, como ocurrió en un sudamericano U17 en Paraguay, donde el equipo viajó por tierra durante 18 horas.
Entre sus logros recientes, Arias destaca la gestión para traer a Bolivia un campamento de la Fundación Euroliga, un evento de formación de élite con entrenadores reconocidos internacionalmente, incluyendo a técnicos de la selección española y expertos vinculados a la NBA. La organización del curso implicó un esfuerzo conjunto para cubrir costos y cumplir con los requisitos, con el objetivo de elevar el nivel del básquetbol nacional y abrir puertas para futuras ediciones.
Finalmente, Arias invita a los jóvenes deportistas a perseguir sus sueños con dedicación y responsabilidad, resaltando que el deporte es una fuente de amistades duraderas y valores para la vida. Su historia refleja la pasión, el compromiso y la visión de un entrenador que ha sabido combinar su formación internacional con el desarrollo del básquetbol en Bolivia

