La situación legal de Gianina García Troche, exesposa del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, se ha complicado tras incidentes ocurridos en el penal militar Viñas Cué, en Paraguay. La justicia paraguaya impuso medidas disciplinarias en su contra luego de que la reclusa dañara las cámaras de seguridad dentro del centro penitenciario.
La jueza Rosarito Montanía decidió restringir las visitas a García Troche por un período de cinco días, tras comprobar que la mujer no solo causó daños materiales, sino que también amenazó con autolesionarse utilizando un objeto contundente frente a los custodios, quienes tuvieron que intervenir para impedir que se lastimara.
De acuerdo con reportes locales, la reclusa inició estos actos como forma de protesta para exigir una pronta resolución judicial respecto a una acción presentada por sus abogados defensores. No obstante, estas conductas derivaron en la sanción impuesta por la autoridad judicial.
En su resolución, la jueza Montanía fundamentó la medida citando el artículo 100 del Código de Ejecución Penal de Paraguay, que establece que las sanciones disciplinarias buscan corregir comportamientos que infringen las normas de convivencia penitenciaria, además de garantizar la seguridad y el orden dentro del establecimiento.
El equipo legal de García Troche había solicitado la liberación inmediata de su defendida basándose en el artículo 141 del Código Procesal Penal, que contempla la libertad automática en caso de demora judicial en la revisión de medidas. Sin embargo, esta petición no fue concedida.
Previo a estos hechos, la reclusa fue trasladada de urgencia al Hospital Militar de Asunción debido a una crisis emocional. Tras recibir atención médica y permanecer hospitalizada por dos días, regresó al penal, momento en el que protagonizó los incidentes que derivaron en la sanción.
García Troche fue extraditada desde España en mayo para enfrentar cargos en Paraguay relacionados con lavado de activos, en el marco del Operativo A Ultranza Paraguay, que investiga una red vinculada al narcotráfico liderada por Sebastián Marset. En declaraciones previas, ella negó ser la esposa del narcotraficante y sostuvo que solo es madre de sus hijos

