El jueves se llevó a cabo la ceremonia de posesión de los nuevos comandantes departamentales de la Policía Boliviana, en un acto encabezado por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, el vicepresidente Edmand Lara y el comandante general de la institución, Mirko Sokol. Esta renovación en la cúpula policial tiene como objetivo principal fortalecer la lucha contra la criminalidad y mejorar los servicios de seguridad ciudadana a nivel nacional.
Las autoridades enfatizaron que esta reestructuración responde a la necesidad de construir una fuerza policial más cercana a la población, con mayor capacidad operativa y orientada a obtener resultados concretos. La toma de mando se realizó en el Comando General de la Policía, donde los nuevos oficiales juraron cumplir con la misión de proteger a la ciudadanía y mantener el orden público en todo el territorio.
Durante el evento, se formalizó la designación de los comandantes en los nueve departamentos del país, quedando conformados de la siguiente manera: en La Paz, Soto Peña Torres Juan Amilkar; en Oruro, Alemán Guzmán Jaime Iván; en Cochabamba, Bastos Rodríguez Alejandro; en Beni, Bernal Salazar Iván; en Tarija, Rojas Hurtado Marco Antonio; en Santa Cruz, Gómez Córdova Jhenky David; en Chuquisaca, Costas Heredia Roger Iván; en Potosí, Bustos Panique Mirko; y en Pando, Monasterios Banegas Herland.
Estas designaciones forman parte de una estrategia nacional de seguridad que busca enfrentar delitos complejos, optimizar las investigaciones policiales y fortalecer las acciones preventivas. El comandante general Sokol destacó que la institución atraviesa un proceso de transformación interna, cuyo éxito dependerá del compromiso, la disciplina y la coordinación de los efectivos en todo el país.
Asimismo, resaltó la importancia de restablecer el vínculo directo con la comunidad para mejorar la atención y confianza ciudadana. Por su parte, el ministro Oviedo subrayó que los nuevos mandos tienen la responsabilidad fundamental de servir, proteger y hacer cumplir la ley, en un contexto marcado por desafíos como el crimen organizado, los delitos transfronterizos y la seguridad urbana.
El Gobierno reafirmó que estas modificaciones buscan consolidar una Policía más eficiente, transparente y enfocada en la prevención del delito, con el propósito de recuperar la confianza de la población en la institución

