La región de las Américas enfrenta un resurgimiento preocupante del sarampión, tras perder el estatus de zona libre de esta enfermedad el pasado 10 de noviembre. Este retroceso se atribuye a brotes en varios países y a una disminución en las tasas de vacunación, situación que demanda un fortalecimiento urgente de los programas de inmunización.

Según un informe actualizado al 11 de septiembre por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los casos de sarampión en 2025 han aumentado de manera alarmante, multiplicándose por 31 en comparación con el mismo periodo del año anterior. Desde enero de este año, se han registrado 11.313 contagios y 23 muertes, cifras que contrastan con los 358 casos reportados en 2024. Además, el 71% de los infectados no había recibido la vacuna correspondiente.

El incremento de casos se concentra en diez países, entre los cuales destacan Canadá con 4.849 infecciones, México con 4.553, Estados Unidos con 1.454 y Bolivia con 320. Otros países afectados incluyen Argentina, Paraguay, Belice, Brasil, Perú y Costa Rica, con cifras menores pero significativas.

La pérdida del estatus de región libre de sarampión representa un revés considerable, dado que anteriormente el continente había logrado erradicar esta enfermedad altamente contagiosa y especialmente peligrosa para niños menores de dos años. El gerente del Programa Especial de Inmunización Integral de la OPS, Daniel Salas, enfatiza que el sarampión es completamente prevenible mediante la vacunación, pero la insuficiente cobertura en comunidades vulnerables está facilitando la propagación del virus.

Aunque en 2024 se observó un ligero aumento en la cobertura de la vacuna triple viral (SRP), aún está lejos del 95% necesario para controlar los brotes. De los 45 países de la región, 14 superan el 95% en la primera dosis, mientras que otros 14 se sitúan entre 90% y 95%, 12 entre 80% y 89%, y cinco no alcanzan el 80%. En cuanto a la segunda dosis, solo nueve países logran superar el 95%, y el resto presenta coberturas inferiores al 80%.

En Bolivia, entre abril y septiembre se confirmaron 320 casos, la mayoría en Santa Cruz, con 271 contagios. Las regiones restantes reportaron casos en menor cantidad, incluyendo La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Beni, Chuquisaca y Pando. Casi la mitad de los afectados (47%) son menores de nueve años, y un 84% no contaba con la vacuna. La cobertura de vacunación en el país es insuficiente, con un 67% para la primera dosis y un 61% para la segunda en 2024.

La OPS advierte que la pérdida del estatus de región libre de sarampión refleja una disminución en la capacidad de control y prevención, generando una presión adicional sobre sistemas de salud ya saturados y representando un retroceso en los avances en salud pública. Por ello, recomienda intensificar las campañas de vacunación y mejorar la vigilancia epidemiológica para contener la expansión del virus.

El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas a nivel mundial, y la mejor protección es la vacuna triple viral (SRP), disponible en los centros de salud. Se recomienda que los niños menores de dos años reciban dos dosis, mientras que la vacuna doble viral (SR) es aconsejada para adolescentes y adultos. La OPS insiste en que los países deben fortalecer sus programas de vacunación rutinaria para alcanzar las coberturas necesarias y proteger a la población.

En cuanto a la distribución de casos en la región, el grupo de adolescentes entre 10 y 19 años concentra el 22% de los contagios, seguido por jóvenes de 20 a 29 años con el 19%, y niños de 1 a 4 años con el 17%. La incidencia más alta se observa en menores de un año, con 6,6 casos por cada 100.000 habitantes, seguida por niños de 1 a 4 años y de 5 a 9 años. La mayoría de los afectados, el 71%, no estaba vacunada, subrayando la necesidad imperiosa de reforzar la inmunización para evitar más contagios y muertes evitables

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