El presidente Rodrigo Paz expresó con contundencia su preocupación por el estado en que encontró las distintas dependencias del Estado tras asumir el cargo como máxima autoridad del país hace menos de una semana. Describió la situación como una verdadera cloaca de proporciones extraordinarias, señalando que las condiciones dejadas no alcanzan siquiera a ser calificadas como un estado tranca.
Durante la ceremonia de posesión del nuevo directorio del Banco Central de Bolivia (BCB), el mandatario destacó que, aunque existen funcionarios de buena voluntad en los ministerios e instituciones, la realidad que enfrentan supera las expectativas negativas, lo que obliga a una transformación profunda. Su objetivo es construir un Estado renovado que funcione al servicio de la nación.
En este contexto, Paz subrayó la importancia de que el Banco Central deje de operar como una caja chica para el gobierno de turno. Manifestó su confianza en el nuevo equipo directivo para que el BCB se convierta en una entidad que represente y beneficie a todos los bolivianos.
Entre las prioridades señaladas para el directorio del Banco Central se encuentran la implementación de disciplina fiscal y monetaria, así como la promoción de la transparencia y la rendición de cuentas en sus operaciones. El presidente enfatizó que el país atraviesa un período de desorden y falta de dirección, pero aseguró que desde su gestión se está trabajando con determinación para encaminar al país hacia un futuro que favorezca a toda la población.
Finalmente, hizo un llamado a los nuevos responsables del BCB para que no pierdan de vista las necesidades de la ciudadanía, insistiendo en la importancia de que los recursos públicos sean gestionados de manera eficiente y efectiva

