Arquitectos de Tarija, Bolivia, demandan una agenda urbana clara. Esta exigencia surge a cuarenta años del Decreto Supremo 21060. Buscan integrar la ciudad, su patrimonio y vocación territorial. Tarija enfrenta desafíos para un modelo urbano coherente. Necesita reconciliar su expansión con el turismo y su legado paisajístico.

## Impacto del DS 21060 y el Crecimiento Urbano

La historia reciente de Tarija está marcada por el Decreto Supremo 21060. Este fue promulgado el 29 de agosto de 1985. El decreto provocó el despido de más de 23.000 trabajadores mineros. Sus familias migraron a ciudades como El Alto, Santa Cruz, Cochabamba y también Tarija.

La llegada de esta población generó tensiones sociales. Estas persisten en la ciudad. Giovanna Baldivieso Alarcón, arquitecta urbanista, señala que el crecimiento urbano de Tarija no ha tenido criterios claros. Además, la expansión ha sido extensiva y fragmentada. El mercado de suelo y la presión demográfica han dictado la pauta.

## La Paradoja de la Expansión sin Planificación

Tarija, una ciudad que en su fundación colonial ocupaba 34 hectáreas, creció un 90% en su mancha urbana en los últimos 30 años. Sin embargo, este crecimiento fue ilegal y no planificado, según Antonio Gonzáles, presidente del Colegio de Arquitectos de Tarija. Por otro lado, el crecimiento poblacional se ha estancado.

El resultado es una urbe muy extensa para su población. Tiene baja densidad y muchas parcelas vacías. Su morfología urbana es un collage de planimetrías. Baldivieso Alarcón explica que estas planimetrías consolidan el suelo urbano. Lo hacen a través de la ocupación informal y la edificación. Esto promueve la informalidad como forma dominante de producción del espacio urbano.

## Proyectos Viales y sus Consecuencias

Dos proyectos viales concentran el debate urbano en Tarija. El Puente 4 de Julio se inauguró en diciembre de 2024. Su costo superó los 70 millones de bolivianos. El alcalde Johnny Torres lo considera un monumento al triunfo. No obstante, técnicos y vecinos cuestionan su ubicación y su capacidad para descongestionar el tráfico.

Asimismo, la Segunda Circunvalación avanza en más del 65% a julio de 2025. Este proyecto incluye 15.8 kilómetros, cuatro carriles, 12 puentes y seis alcantarillas. La inversión es superior a 280 millones de bolivianos. Gonzáles critica su emplazamiento. Además, advierte que no se planificaron los aforos de tráfico.

Baldivieso Alarcón añade que la Segunda Circunvalación ha subido el precio del suelo en sus linderos. Esto impulsa la proliferación de loteamientos y la especulación. Sin una regulación estricta, el municipio asumirá costos elevados. Estos serán para dotar de servicios a nuevas zonas sin densidad planificada.

## El Modelo de Santa Cruz: ¿Una Referencia Válida?

Funcionarios y sectores económicos miran a Santa Cruz de la Sierra como modelo. Sin embargo, Baldivieso Alarcón advierte que el modelo cruceño se contradice con la identidad de Tarija. Es un crecimiento acelerado, expansivo y segregador. Tarija no debe replicar modelos, sino aprender de las lecciones.

Gonzáles coincide con esta visión. Afirma que Santa Cruz y Tarija no son comparables. Son pueblos muy distintos en planificación y desarrollo. A mayor crecimiento, existe mayor contaminación urbana. También surgen enfermedades sociales como la polución y el caos vehicular.

## Turismo, Enoturismo y la Hospitalidad

Tarija apuesta al turismo como alternativa económica. Esto ocurre ante el agotamiento de las regalías hidrocarburíferas. La ciudad recibió migrantes nacionales con reticencia. Ahora, los necesita como visitantes. Las contradicciones de las élites tarijeñas chocan con el discurso oficial de hospitalidad chapaca.

Baldivieso Alarcón plantea que el enoturismo es un valor indiscutible. Sin embargo, la vocación de Tarija no debe ser exclusiva. Propone proyectar la ciudad hacia el Turismo Sostenible. También busca consolidarla como Ciudad Cultural. Esto implica una ciudad de proximidad y de barrio.

Gonzáles destaca la producción de vino y singani. Esto hace de Tarija un destino ideal para amantes de la cultura del vino. Reconoce la riqueza histórica y patrimonial de la ciudad. Su arquitectura patrimonial debe conservarse. Esto requiere políticas de protección y difusión.

El concepto de Paisaje Cultural emerge como articulador. Baldivieso Alarcón explica que reconoce el valor patrimonial de la interacción humana con el entorno. En Tarija, esto vincula viñedos, gastronomía y tradiciones. Adoptar estos enfoques protege las estructuras y la gestión comunitaria del territorio.

## Ciudadanía, Participación y el Derecho a la Ciudad

Ambos arquitectos coinciden en que el desafío urbano es político y ciudadano. Baldivieso Alarcón sentencia que la ciudad la hacemos todos. Se requiere una ciudadanía crítica y participativa. Debe estar informada y consciente de la importancia de su voz.

Además, el suelo es un recurso limitado y de alto valor. No debe verse como un activo individual. Debe ser un bien común vinculado a la ciudad colectiva. Por ello, se debe rechazar la lógica del loteo informal.

Gonzáles apela a la responsabilidad individual. Respetar el entorno urbano permite valorar la ciudad. Todo ciudadano debe conocer el plan de desarrollo urbano. Estar informado es importante. Los ciudadanos pueden contribuir a su implementación. Esto se logra respetando las normas.

## 2026 y la Agenda Urbana Ausente

Con elecciones regionales en el horizonte, Tarija enfrenta una oportunidad crítica. Los instrumentos formales de planificación territorial existen. Sin embargo, su aplicación ha sido fragmentaria. Gonzáles reclama trabajar sobre los aforos y la movilidad vehicular. Las vías son de primer orden en la planificación urbana.

Baldivieso Alarcón es más categórica. Como ciudadanos, se debe demandar transparencia. Es necesario exigir la actualización de los planes urbanos. Se requiere respaldo técnico especializado. La ciudadanía debe ser partícipe y promover normativas a favor del desarrollo.

La posible agenda urbana definirá el tipo de ciudad futura. Decidirá el modelo adecuado a su identidad territorial única. Esto implica escoger entre la expulsión informal o políticas de densificación. También determinará la relación con el paisaje. Será un bien de consumo o un patrimonio cultural vivo.

Cuarenta años después del DS 21060, Tarija tiene una oportunidad. Puede superar la herida migratoria. Puede construir una capital de la sonrisa. Esto exige planificación democrática, ciudadanía activa y valentía política. El bien común debe anteponerse al mercado de suelo

administrator

Related Articles

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recibe noticias en WhatsApp