El próximo sábado 8 de noviembre, el presidente electo Rodrigo Paz Pereira asumirá el mando con la clara misión de impulsar la reactivación económica y restaurar la confianza en el ámbito internacional. Su administración se inaugurará con un equipo ministerial de marcado perfil técnico, diseñado para entrar en funciones de manera inmediata.
La conformación del primer gabinete presidencial subraya una dedicación a la solvencia técnica, la eficiencia en la gestión pública y la transparencia institucional. Estas prioridades están alineadas con la necesidad de abordar desafíos críticos como la escasez de divisas, el déficit fiscal persistente y la corrupción en el aparato estatal. De hecho, figuras clave ya han sido designadas para áreas estratégicas del nuevo ciclo gubernamental, entre ellas José Gabriel Espinoza para la cartera de Economía y Planificación, Mauricio Medinacelli en Hidrocarburos y Energía, y José Luis Lupo al frente del Ministerio de la Presidencia.
El nuevo gobierno se establecerá en un entorno económico complejo, caracterizado por la disminución de las reservas internacionales, restricciones en el acceso a la moneda extranjera y desabastecimiento de combustibles, factores que impactan directamente en la producción y el empleo. El futuro mandatario ha reiterado en diversas ocasiones la importancia de que el país priorice la producción sobre el gasto, bajo la premisa estratégica de primero la patria.
Con una reunión programada con empresarios de todo el país este viernes en Santa Cruz, el presidente electo ha encomendado a su equipo la formulación de una política económica de transición. Esta estrategia combinará el ajuste fiscal con el estímulo productivo, articulándose en tres fases fundamentales para la recuperación: una estabilización macroeconómica inmediata, con medidas de emergencia para recuperar liquidez y acceso a divisas; una reactivación productiva, que priorizará la inversión privada, las exportaciones y los incentivos a pequeñas y medianas empresas; y finalmente, una sostenibilidad institucional, mediante reformas para la eficiencia estatal, la desburocratización y una lucha frontal contra la corrupción.
Este plan, que fue parcialmente delineado durante la reciente gira del presidente Paz por Washington, donde sostuvo encuentros con representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, servirá de base para futuras negociaciones de líneas de financiamiento y asistencia técnica programadas para 2026. Las proyecciones iniciales de la administración incluyen la reducción del gasto corriente, la revisión de programas gubernamentales ineficientes y la fusión de carteras ministeriales. Entre los ajustes previstos se contempla la integración de los ministerios de Economía y Planificación del Desarrollo, así como la potencial supresión del Ministerio de Justicia, con el fin de reorientar recursos hacia incentivos laborales y productivos.
**Los pilares del nuevo equipo**
José Gabriel Espinoza Yáñez, nominado para Economía y Planificación, es un economista egresado de la Universidad Católica Boliviana con una maestría en Desarrollo Económico. Su trayectoria incluye colaboraciones con el sector empresarial y sindical, además de una destacada labor como investigador en instituciones nacionales e internacionales. Representa una visión técnica equilibrada entre productividad y equidad, y su misión será armonizar la disciplina fiscal con la dinamización económica.
Para la cartera de Hidrocarburos y Energía, Mauricio Medinacelli aporta una vasta experiencia como exministro y consultor internacional, con una maestría de la Universidad de Georgetown. Su pericia en políticas energéticas es reconocida globalmente, habiendo asesorado proyectos en más de veinte países. Su principal objetivo será restaurar la institucionalidad del sector y atraer inversiones que permitan revertir la disminución en la producción de gas.
José Luis Lupo, designado para el Ministerio de la Presidencia, es un economista cruceño con una maestría de la Universidad de Colorado (EE. UU.). Ha ocupado cargos ministeriales en cinco ocasiones y fue representante del BID y la CAF. Su amplia experiencia internacional lo posiciona como el articulador político clave del gabinete, sirviendo de enlace entre el Ejecutivo, el sector privado y los organismos multilaterales.
La administración de Paz ha establecido como objetivos inmediatos el saneamiento de las finanzas públicas, la normalización del flujo de divisas y la garantía del abastecimiento de combustibles. Un segundo eje de gestión se centrará en la recuperación de la credibilidad institucional, a través de auditorías en entidades estratégicas y la implementación de políticas de transparencia. En línea con esta visión, el vicepresidente electo, Edmand Lara, quien presidirá la Asamblea Legislativa, ha abogado públicamente por una tolerancia cero a la corrupción y austeridad en el gasto público

