Oriente Petrolero experimentó un revés considerable durante su reciente visita a Oruro, donde sufrió una contundente derrota por seis goles a cero frente a GV San José. Este encuentro, que se suma a una temporada marcada por la irregularidad para el plantel dirigido por Álvaro Peña, estuvo además signado por la expulsión de dos de sus principales figuras.
La jornada se vio tempranamente afectada por la salida de Henry Vaca. El atacante, conocido por su capacidad desequilibrante, recibió la tarjeta roja directa a los 17 minutos del primer tiempo, a pesar de no haber ingresado aún al terreno de juego. Su protesta ante una decisión arbitral llevó al juez Herlan Salazar a tomar la drástica medida, dejando perplejos a sus compañeros.
La situación se replicó en la segunda mitad con Ricardo Centurión. El refuerzo argentino, quien había ingresado al inicio del complemento, también fue expulsado directamente a los 75 minutos, tras manifestar su desacuerdo con una decisión del colegiado. En un breve lapso de juego, Centurión pasó de ser una opción ofensiva a una baja confirmada para el siguiente compromiso.
Este resultado adverso y las subsiguientes expulsiones acentúan el complejo momento futbolístico que atraviesa Oriente Petrolero. El desempeño del equipo en Oruro estuvo lejos de las expectativas, evidenciando deficiencias tanto en el plano colectivo como individual, lo que contribuyó al amplio marcador a favor del cuadro local.
La ausencia de Vaca y Centurión representa un desafío significativo para el próximo encuentro, programado para el jueves 30 de octubre contra The Strongest en La Paz. Este partido es crucial para las aspiraciones del club en la Copa Bolivia. El director técnico, Álvaro Peña, se verá obligado a reestructurar su planteamiento ofensivo y a encontrar soluciones para suplir a dos futbolistas que, a pesar de su potencial, generaron una complicación disciplinaria para el equipo

