Al cumplirse un siglo desde su fundación el 12 de septiembre de 1925, la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) ha delineado una firme estrategia enfocada en el desarrollo de la niñez y la juventud, con el objetivo de elevar el nivel del balompié nacional.
La dirección de la entidad, a través de su presidente, ha compartido una visión que trasciende la mera conmemoración del pasado. Se enfatiza un compromiso renovado con el porvenir del fútbol boliviano, sustentado en una reestructuración integral. Esta iniciativa prioriza la formación y el fomento del talento desde las categorías inferiores, partiendo de la convicción de que la inversión en las nuevas generaciones es la clave para cosechar éxitos deportivos y generar grandes satisfacciones para el país en el futuro.
Para alcanzar estos ambiciosos objetivos, se subraya la imperiosa necesidad de unidad entre todos los actores involucrados en el deporte. Se reconoce que el fútbol boliviano es un fiel reflejo de su gente: diverso, apasionado y dotado de un talento inherente. Por ello, se hace un llamado a la colaboración conjunta para edificar un futuro en el que Bolivia recupere la posición que le corresponde en el panorama futbolístico.
La ocasión también sirve para expresar gratitud a quienes, a lo largo de estos cien años, han dedicado su esfuerzo y pasión al fútbol nacional, así como a los aficionados que han mantenido viva la esperanza y el aliento por la selección nacional.
La rica historia de la FBF está marcada por momentos memorables, como la clasificación por mérito propio a la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994, además de las participaciones en los Mundiales de Uruguay (1930) y Brasil (1950). Se suman a estos hitos el título Sudamericano de 1963, obtenido en casa, y el subcampeonato de la Copa América de 1997, también celebrado en territorio boliviano.
En tiempos más recientes, se destacan logros como la clasificación al Mundial Sub-17 de Catar este año y la presencia de la Selección absoluta en el repechaje intercontinental rumbo al Mundial 2026, lo que demuestra la persistencia y el potencial del fútbol boliviano.
Finalmente, este centenario se presenta como una inspiración para mantener inquebrantable el compromiso con la transparencia, la modernización y la audacia deportiva. La trayectoria recorrida honra el pasado, pero es el futuro el que plantea los desafíos más significativos

