El estratega del París Saint-Germain, Luis Enrique Martínez, reapareció ante los medios tras el percance en bicicleta que sufrió el pasado 5 de septiembre y que requirió una intervención quirúrgica. Con notoria entereza, el técnico asturiano confirmó su presencia en el banquillo para el próximo encuentro de liga frente al Lens.
Visiblemente recuperado, aunque con su brazo izquierdo inmovilizado en un cabestrillo, el preparador físico mostró una actitud inquebrantable. Pese a las secuelas del incidente, que incluyeron un cambio en su imagen con un corte de pelo más corto, Luis Enrique enfatizó su disposición a retomar sus funciones con total normalidad, adoptando una perspectiva optimista ante las adversidades personales.
El suceso, que activó los servicios de emergencia y culminó en una operación de clavícula, no ha mermado su determinación. Por el contrario, el técnico se manifestó plenamente concentrado en los desafíos de la temporada del club parisino. Su compromiso se extiende al debut en la Liga de Campeones, donde dirigirá al equipo desde el Parque de los Príncipes el próximo miércoles 17, en el enfrentamiento contra el Atalanta italiano.
Conocido por su profunda pasión por el ciclismo, un deporte que practica activamente desde su retiro profesional en 2004 y que lo ha llevado a competir en pruebas internacionales de montaña, fue precisamente esta afición la que originó la caída. Sin embargo, este incidente no ha impedido su pronta reincorporación a la dirección del conjunto de la capital francesa

