La cuarta fecha del Rally Codasur, programada para disputarse en Sucre, ha sido objeto de diversas conjeturas en los últimos días. Sin embargo, las entidades organizadoras han salido al paso de estas especulaciones para clarificar el panorama.
Andrés Dupont, comisario de Codasur, ha reafirmado la continuidad del evento, cuya ejecución recae en la Federación Boliviana de Automovilismo Deportivo (Febad), el Automóvil Club de Bolivia y el comité organizador local.
Luis Banegas, presidente de la Febad, ha manifestado que, hasta la fecha, no se ha recibido ninguna comunicación oficial de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) respecto a una posible anulación, la cual, de producirse, sería canalizada a través del Automóvil Club de Bolivia.
A pesar del ambiente de incertidumbre, Banegas confirmó que los preparativos para la competencia, fijada entre el 25 y el 28 de septiembre, prosiguen sin interrupción. Subrayó, además, que, independientemente de la confirmación del Codasur, se prevé la realización de una fecha nacional.
Paralelamente, la Gobernación de Chuquisaca, por medio de su Servicio Departamental de Deportes, ha mantenido encuentros con las entidades organizadoras, como AADESSU y AMADESU, para evaluar el panorama y articular los aspectos logísticos del certamen.
Dayler Andrade Duchén, representante de AMADESU, detalló que la labor organizativa abarca todos los frentes, desde la gestión de seguros y la definición de tramos hasta la logística general, mientras se aguarda una comunicación formal. Enfatizó que, en cualquier escenario, el Rally Sucre Capital se llevará a cabo como una competencia de carácter nacional y departamental.
La eventualidad de que Bolivia no albergue la cita sudamericana ha generado considerable expectación entre pilotos, tanto nacionales como internacionales, y aficionados, quienes permanecen atentos a cualquier anuncio de la FIA y de las autoridades competentes.
Respecto a los motivos que podrían haber llevado a Sucre a perder la sede, se habían difundido versiones que apuntaban a la ausencia de seguros adecuados para los pilotos y la falta de garantías en el suministro de combustible en ruta. No obstante, estas hipótesis han sido desestimadas por el propio emisario de Codasur, quien ha clarificado la situación

