La fase decisiva de la contienda electoral, que enfrenta a Rodrigo Paz y Jorge Tuto Quiroga en un balotaje, anticipa una reconfiguración en la participación política de diversas instituciones y organizaciones sociales. Entre ellas, el sector del transporte se prepara para una asamblea nacional que se celebrará a principios de septiembre, con el propósito de establecer su postura respecto al candidato a respaldar. Un punto central en el debate de este encuentro será la propuesta de Paz, que plantea la regularización de vehículos sin documentación, una iniciativa que ha encontrado una marcada oposición entre los transportistas.
A nivel nacional, diversas federaciones del transporte han manifestado su rechazo a cualquier intento de legalizar estos automotores irregulares. Esta postura resuena con particular fuerza en Tarija, donde la dirigencia de la Federación del Autotransporte 15 de Abril subraya las consecuencias adversas de tal medida, no solo para su gremio sino para la economía del país en general.
Líderes del transporte han expresado su preocupación por la ya saturada flota vehicular y el considerable consumo de carburantes por parte de estas unidades que operan sin contribuir con impuestos, agravando los problemas de abastecimiento de combustible. La visión predominante en el sector es que los esfuerzos deberían concentrarse en detener el ingreso de estos vehículos al territorio nacional. Se argumenta que esta actividad ilícita beneficia a un grupo reducido, mientras que incrementa desmedidamente el parque automotor y genera un impacto negativo en la estructura económica.
Esta posición es consistente con los pronunciamientos históricos de la Confederación de Choferes de Bolivia, que ha mantenido una postura firme en contra de cualquier intento de nacionalización de estos motorizados. Se estima que, en un plazo aproximado de quince días, el sector del transporte definirá públicamente su apoyo a uno de los contendientes en esta segunda vuelta electoral

