Fuertes ráfagas de viento impactaron la ciudad de Tarija, provocando la caída de numerosos árboles y diversos daños materiales. Ante esta situación, las autoridades municipales activaron un plan de respuesta inmediata para gestionar la emergencia.
Se reportó la caída de más de quince árboles en distintas áreas urbanas, además de afectaciones en techos, tinglados y un vehículo particular. La intensidad del viento, con velocidades que alcanzaron los 70 kilómetros por hora en sus picos, motivó una rápida movilización de recursos. Un contingente de aproximadamente 300 trabajadores, provenientes de unidades como Ornato Público, la Dirección de Obras Públicas y Gestión de Riesgos, fue desplegado para atender las incidencias. La operación incluyó el uso de maquinaria pesada para remover los escombros y restablecer la normalidad en las zonas afectadas.
Como medida preventiva, y con el objetivo primordial de salvaguardar la seguridad ciudadana, se procedió al cierre temporal de todos los parques públicos. Esta decisión se tomó considerando la presencia de una gran cantidad de árboles en estos espacios, los cuales representaban un riesgo potencial durante las condiciones climáticas adversas. Las autoridades también recordaron la importancia de evitar transitar por áreas donde la caída de árboles o el desprendimiento de estructuras pudieran generar peligro. Adicionalmente, se destacó el trabajo continuo de la administración municipal en la sustitución de especies arbóreas menos adecuadas para el entorno urbano, especialmente en el centro histórico, por otras variedades que se adaptan mejor a las condiciones de las calles y avenidas de la ciudad.
Se instó a la población a mantener la calma y a extremar las precauciones, absteniéndose de circular por zonas de riesgo mientras persisten las condiciones de viento severo

