Un grupo de panificadores se congregó recientemente en las inmediaciones del edificio del Concejo Municipal de Cercado. El propósito de su presencia era dirigirse a la concejal Marcela Guerrero, con el fin de solicitarle que aclare o rectifique información que, según ellos, ha sido distorsionada.
La principal queja de los panificadores se centra en la supuesta afirmación de la concejal respecto a que ellos reciben harina subvencionada. Los representantes del sector negaron categóricamente esta aseveración, manifestando que no se benefician de ningún tipo de subsidio en la adquisición de su materia prima. Consideran que dicha declaración es falsa.
Asimismo, los panificadores expresaron su desacuerdo con ciertas acciones atribuidas a la concejal, como el pesaje del pan o la verificación de las fechas de vencimiento de los insumos utilizados en su elaboración. Argumentan que estas actividades no forman parte de las funciones o competencias que corresponden a su cargo.
En el marco de su protesta, algunos miembros del gremio hicieron comentarios sobre los antecedentes personales de la concejal y cuestionaron las razones por las cuales, a su entender, estaría actuando en detrimento de su sector.
Finalmente, el colectivo de panificadores anunció una modificación en el precio de venta de su producto. A partir de la próxima semana, el pan se comercializará a tres unidades por cinco Bolivianos. Explicaron que la medida responde a que, con los costos actuales, el precio vigente ya no les permite cubrir sus gastos y mantener la rentabilidad de sus negocios

